Charles Schultz nunca ha considerado a los niños su publico principal, siempre pensó que los verdaderos admiradores de las tiras cómicas que realiza, son los adultos, quizás porque de alguna manera estas les traen recuerdos de su niñez y pueden apreciar profundamente las aventuras de Charlie Brown.
Aunque el creador de la tira cómica dejo este mundo, para seguramente hacer reír a los dioses con su sarcástica comedia, la verdad es que Charles Schultz, nos ha regalado la que considero lo mejor de él, sus irónicos comics.
Muchos han intentado explicar qué significaban para los lectores las aventuras de Charlie Brown. Hace algunos años, el propio humorista abordo el tema en una autobiografía titulada “Charlie Brown, Snoopy y yo. En esta autobiografía Charles narra de manera didáctica como nace el personaje de Charlie Brown: “Muchas veces me han preguntado de donde sacaba ideas para las aventuras de Charlie Brown. Algunas las tomé de mis hijas cuando eran pequeñas. La menor Jill, me dijo un día: – si rezas con las manos hacia abajo, Dios te da lo contrario de lo que le pides. Otro día, Amy la mayor, estaba haciendo mucho ruido en la mesa y la regañé: Amy, ¿Me harías el favor de guardar silencio un momento? ella enmudeció, tomó un pan y se puso a untarlo de mantequilla. Luego hizo una pausa, me miró y dijo: Qué, ¿te parece que hago demasiado ruido al untar?.
Muchas otras de mis ideas provienen de lo que me ocurría de joven. Recuerdo bien cuando, de pequeño, fui con mis amigos a jugar un partido de béisbol después de clases. No se me olvidará la sensación de perder por 40 a cero. Estoy seguro que ese partido fue el origen de la ininterrumpida serie de derrotas de Charlie Brown. Sé lo que se siente ser despedazado en un deporte. También recuerdo el día en que hice cola en lo que me parecieron horas en un cine de Saint Paul. Habían prometido regalar chocolate a los primeros 500 niños que hicieran cola para la matinée del sábado. Cuando llegó mi turno me dijeron que se habían acabado los chocolates. Creo que fui el niño 501. Muchos años después le ocurrió lo mismo a Charlie Brown. Algunas de mis mejores ideas me las inspiro un estado de ánimo triste y no uno de bienestar. Cuando estaba en el ejército, de joven, me sentía muy solo, y le transmití ese sentimiento a Charlie Brown.

Es curioso, pero las cosas agradables no son graciosas. No se puede crear humorismo a partir de la felicidad. Siempre me sorprendió la cantidad de personas que me escribían para preguntarme: “¿por qué no inventas historias felices? ¿Por qué Charlie Brown siempre tiene que perder? ¿Por qué no lo deja patear el balón?” Pues déjenme decirles algo: no tiene ninguna gracia la persona que logra patear el balón. El drama y el humor provienen de las dificultades y de la desdicha, así como de la asombrosa capacidad humana para superar la infelicidad. Es prácticamente un milagro que hayamos existido durante tantos millones de años a pesar de tenerlo todo en contra.
Me gusta pensar que Charlie Brown representa al hombre común. Siempre es él quien les trae problemas a sus amigos. Siempre es él quien sufre, pero, ¿acaso no sufrimos todos de vez en cuando? Me gusta pensar que sus lectores pueden identificarse con él, pues todos hemos perdido alguna vez. Sin embargo, aun después de haber tenido un día pésimo, Charlie Brown en cierto modo triunfa sobre la adversidad. Nunca se rinde; sigue intentando volar su cometa, ganar en el béisbol y patear el balón. Como el mundo entero, se da cuenta que las cosas pueden pasar de malas a buenas con increíble rapidez.”

En una ocasión supe de un hombre que abordaba a la gente en la calle y le preguntaba: “¿que pretexto tiene para venir a atestar la tierra con su presencia?” es una pregunta muy dura, pero todos nos la hacemos de una u otra manera a lo largo de nuestra vida. Son afortunados los que pueden aportar algo al mundo.
Hacer dibujos graciosos es una forma de contribuir, si el autor no se lo toma demasiado en serio. Vivimos en un mundo inseguro, y necesitamos ayudarnos unos a otros de innumerables maneras. Nadie sabe cuanto tiempo vivirá ni en que circunstancias, pero la posibilidad de reírse de eso es una bendición que sin duda ha ayudado a la humanidad a sobrevivir.
A veces, dibujar tiras cómicas es un trabajo arduo, pero nos queda por lo menos la satisfacción de saber que hemos hecho reír a los demás. Como dice Sally, la hermana de Charlie Brown: “Es mejor, que quedarse parado en medio de la lluvia”.
Los personajes de esta peculiar tira cómica son interesantes, desde una gruñona, hasta un perro. Linus, expresa la presión que ejerce su familia sobre el. Lucy, es una remilgada, y siempre sale a la luz cuando hace falta algún cascarrabias. Durante años ha sostenido el balón de fútbol americano para que Charlie Brown lo patee, pero en el último momento se lo quita y lo hace caer de espaldas. No es que sea mala sencillamente, no puede controlarse.
Snoopy, nació de la inspiración de un perro que Charles tenia en casa desde los 13 años al cual llamaba spike, y ahora es uno de los personajes engreídos de todos los hogares.
Según Charles cuenta en esta autobiografía cuando estaba en la primaria, se pasaba el día dibujando. En general intentaba copiar la tira de Buck Rogers, una de sus favoritas, pero también dibujaba personajes de Walt Disney y Popeye. algo que significo mucho en la vida de Charles fue una exposición de tiras cómicas originales a la que asistió cuando era niño, ahí se dio cuenta de lo bonitas y grandes que eran las ilustraciones, y de lo bien hechas que estaban, y al volver a su casa rompió todos sus dibujos y empezó a hacerlos de nuevo.
Charles, nos cuenta que siempre le estará agradecido a su padre (por haberle pagado un curso de dibujo de caricaturas que le costo 170 dólares), a quien de alguna manera yo también le estaré eternamente agradecida.
Muy buen articulo
yo tambien estare eternamente agradecido a Charles Schulz por haberle regalado al mundo estos maravillosos personajes y por hacer feliz mi infancia con esta que considero la mejor caricatura que he visto en mi vida.