Dana Scully y Fox Mulder son dos agentes secretos del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de los Estados Unidos, que investigan los extraños casos clasificados como los Expedientes X, un departamento del Buró absolutamente secreto y protegido del conocimiento público. Dicho esto, también podemos decir que el mismo FBI no le presta demasiado interés y los toma solo como un poco de color en el gris del trabajo de investigación más importante. Pero el agente Mulder realmente le presta el interés que se merece, ya que su vida fue marcada por acontecimientos extraños y tiene ansias por entender y tiene fe, como dice en un póster que tiene en su oficina “Yo quiero creer”. Su compañera Scully también tuvo una vida marcada por lo paranatural, pero es reacia a que todo eso exista, y prefiere tomar su trabajo por una instancia a superar, espera algún día salir de ese departamento y volver al trabajo general del Buró, donde puede tener un crecimiento laboral y personal más importante.
El 10 de Septiembre de 1993 la FOX sacó al aire esta serie sobre Ovnis, extraterrestres, monstruos y misterios sin resolver, sin saber que estaban creando uno de los éxitos más avasallantes de la historia de la TV. Ninguna serie de televisión había tenido el éxito de los Expedientes X desde la maravillosa Dimensión Desconocida. El éxito de la serie la hizo durar 9 temporadas, con altas y bajas, además de la producción de dos películas, una con un éxito increíble en 1998 y otra recién estrenada en Julio de 2008, diez años después, dándole a los fanáticos la leve sospecha y esperanza de una vuelta a la TV de la aclamada serie de culto.
David Duchovny es el encargado de ponerle rostro al agente Fox Mulder, el psicólogo obsesionado con lo paranormal y con la desaparición de su hermanita Samantha años atrás. Mulder tiene la seguridad de que su hermana fue abducida por una nave alienígena. Por otro lado su compañera, Dana Scully (Gillian Anderson) es absolutamente escéptica. Utilizando sus conocimientos como médica forense y su experiencia en el Buró, siempre busca una explicación ordinaria, científica y racional a los extraños casos en los que se ven envueltos. La realidad es que Scully tiene un terror muy intimo a creer, la sola existencia de un ser extraterrestre o de un fantasma haría que su esquema racional se fuera al suelo, y perdería lo único que la hace mantenerse cuerda ante el mundo extraño en el que tiene que trabajar. Pero las situaciones en las que se verá envuelta la obligaran a creer.
Durante toda la serie se entrevió en la trama una conspiración gubernamental que tapaba los datos de una invasión extraterrestre, mientras los protagonistas investigaban casos de fantasmas, demonios, ovnis, extraterrestres, etc.
Al final de la quinta temporada se dejo un final abierto donde el gobierno cerraba los expedientes X. Allí comienza la primera adaptación cinematográfica.
Expediente X: Enfréntate al futuro
La película se estrenó en 1998, contando con la dirección de Rob Bowman y con producción y guión de Chris Carter, el creador de la serie original. El film tiene una introducción larga y complicada, con imágenes excelentes que nos hacen pasar desde un glaciar prehistórico hasta miles de años después Texas, que es el mismo lugar. En una cueva preservada desde aquella época, un niño entra y nunca más sale, pero su cuerpo tiene los ojos absolutamente negros, los bomberos que entraron a socorrerlo corren la misma suerte. El FBI se hace cargo de la situación, y hasta ahí es lo que nos muestran del extraño suceso.
Mulder y Scully que fueron asignados a otro sector tras el cierre de los Expedientes X, se encuentran en un edificio que fue amenazado de bomba. Pero por pura casualidad Mulder descubre que la bomba se encuentra en la máquina expendedora de bebidas del edificio de enfrente. El escuadrón anti bombas entra, y el especialista simplemente se queda observando la bomba y dice que evacuen el edificio, pero no hace nada por evitar la explosión. Dato curioso: el actor que realizó este papel es Terry O’Quinn, que hace de John Locke en la serie con el mismo tono de misterio paranormal y enigma LOST.
El FBI decide echar a Mulder y Scully ya que en el edificio hubo varios muertos a pesar de la evacuación, pero Mulder no se queda con esto, no puede creer que esto sea así y nada más, y uno de sus informantes le dice que revise los cuerpos. Entonces convence a su compañera, que además de agente es médica forense, de ir a la morgue del Buró y ven que los cuerpos están dañados y sus ojos completamente negros. Así entran en la investigación del Cáncer Negro, un virus alienígena, cuya investigación estaba siendo tapada por el buró por alguna razón.
Scully es picada por una abeja infectada por el virus y secuestrada. Mulder se dirige a la Antártida, donde su informante le dijo que encontraría a su compañera, en un laboratorio subterráneo de El Fumador (un líder conspirador que aparece durante toda la serie). Allí Mulder la encuentra en un tanque de lo que parece ser líquido Amniótico y la libera, en ese lugar ven también muchos fetos alienígenas y adultos muertos y vivos en tanques como el en el que ella había estado. Finalmente logran salir vivos del lugar cuando el suelo comienza a ceder y se eleva una gigantesca nave que estaba enterrada cientos de metros bajo la nieve, dejando el lugar convertido en un gran abismo.
Al final de la película los agentes dan su versión en una audiencia del FBI pero Scully no dice una palabra de lo realmente sucedido, y los Expedientes X son reabiertos.
Expediente X: Creer es la clave
El título, de por sí es una invitación a la nostalgia: “I Want To Believe”, que significa literalmente “yo quiero creer”, que es la frase que resume a Mulder, que la tiene en un póster en su oficina.
Esta nueva entrega renovadora de los expedientes la dirige y guiona Chris Carter, el creador de la serie. Se estrenó este 24 de Julio. Las producción y rodaje se realizó íntegramente en Vancouver, Canadá.
No guarda demasiada continuidad con la serie, al igual que la antecesora, por lo tanto la puede ver todo el público, tanto el fanático como el que nunca vio un solo capítulo.
La historia transcurre, justamente, años después del fin de la serie. Scully dejó el FBI para oficiar como médica forense, y Mulder sigue buscando una verdad más allá de lo imaginable, pero un caso los reúne, cuando varias agentes del buró desaparecen bruscamente. Pero el tiempo pasa, no solo físicamente, el carácter profesional de ambos fue cambiando con el paso de los años convirtiéndolos en personas más serias, perdieron la impulsividad juvenil que caracterizaba por ejemplo a Mulder, pero las convicciones siguen siendo las mismas.
Tanto la historia, como los personajes secundarios, como el helado contexto blanco nevado son grandes excusas para hacer de soporte a los protagonistas del film. Toda la película consta solamente de un reencuentro de Mulder y Scully con un público que espera ver a los de siempre pero se encontrará con dos agentes más maduros y bastante cambiados. Las escenas de acción fueron deliberadamente sustituidas por largos diálogos entre ellos dos, manteniendo como personaje de soporte a Skinner, su jefe (Mitch Pileggi).
Si cuando salió, en 1998, el film original, se dijo que se trataba de un capítulo largo, realmente esta nueva versión se lleva ese título. La primera película tiene un guión especial, mucho más revelador, y una trama muy atrapante, cuando esta nueva es simplemente un archivo X como cualquier otro. Una mera excusa para reflotar a Mulder y Scully. Lo que si podemos decir es que en este film se pierde la relación tan conflictiva de los personajes y su tensión sexual inminente, se convierten casi en una parejita del film veraniego.
La gran verdad, detrás de un proyecto tan ambicioso, es que el fin siempre es el dinero, esta película deja una puerta perfecta a volver a hacer lo mismo una y otra vez, hasta el hartazgo. Tranquilamente podemos esperar una tercera película para dentro de unos años. Yo diría para Diciembre de 2012, para seguir con la trama de la serie, en la cual se predice una invasión extraterrestre para esa fecha, basada en creencias aztecas, que pensaban que el fin del mundo iba a ser en ese año.